El calentamiento es la parte inicial de cualquier sesión de entrenamiento e incluso de una competición, prepara al organismo para posteriores esfuerzos más exigentes, favoreciendo el rendimiento y evitando posibles lesiones.
El objetivo perseguido en esta parte es el de activar los sistemas muscular, cardiovascular y respiratorio, así como mejorar la contractilidad muscular gracias al aumento de su temperatura. Esto lo podemos conseguir a través de tareas muy genéricas ó a través de tareas específicas de baja intensidad (manipulaciones balón, conducciones, juegos motores,…).
Podríamos utilizar tareas en las que se desarrollen los aspectos coordinativos presentes en el juego.
- Desplazamientos, saltos, giros, cambios de dirección,…
- Tareas en las que intervenga el balón: pases, conducciones,
Incluiríamos en esta fase el estiramiento pasivo, buscando un descenso en el tono muscular.



